Sociedad Conyugal, el contrato civil que plasma la nula equidad que existe en una unión matrimonial en Chile…

Simone de Beauvoir una escritora francesa, quién además fue profesora y filósofa. Defensora de los derechos humanos y feminista.​ Escribió novelas, ensayos, biografías y monográficos sobre temas políticos, sociales y filosófico. Ella, una adelantada para su época, en el SXX, plasmó…"La mujer rota es la víctima estupefacta de la vida que ella misma eligió: una dependencia conyugal que la deja despojada de todo y de su ser mismo cuando el amor le es rehusado...pese a tener todo y más, nada es de ella. La esclavitud económica del amor, la desigualdad en lo humano…víctimas permeables que son despojadas de todo por querer asumir su vida propia…”

El lunes 16 de abril de 2018, el Gobierno de Sebastián Piñera dio urgencia al proyecto de ley presentado en 2011, nuevamente, para modificar este modelo de Contrato Civil Conyugal. La idea es que los cónyuges elijan y pacten, quién administrará el patrimonio de ambos.

Actualmente en Chile existen tres figuras legales en el matrimonio: la sociedad conyugal, separación total de bienes y participación en los gananciales.

La mayoría de las parejas opta por el primero (53,9%), mientras que el segundo es elegido por el 43,7% y el tercero sólo por el 2,31%, según informa el periódico nacional La Tercera. ¿Por qué pasa eso? A veces, quienes contraen matrimonio, no expresan una de las alternativas; es la ley quién establece el régimen de sociedad conyugal en forma automática.

¡Horror!

Este tipo de ‘Contrato Conyugal’ es “único”.

No hay otro país, al menos regido por el derecho occidental que plantee una suerte de prohibición para que la mujer asuma la administración del patrimonio familiar, ya que esta solo puede darse en casos específicos y siempre que el marido esté incapacitado para hacerlo.  Para ello, la mujer debe ser autorizada por un juez. Algo que contraviene  la garantía de igualdad ante la ley  resguardada por la Constitución. Por ello, la urgencia a modificarla.

El tema es que en este sistema, y debido a lo poco actualizada que se encuentra nuestra legislación, cuando una pareja decide contraer matrimonio civil, lo que la mujer tenía antes y durante del matrimonio es fusionado, pero sólo el marido está facultado para administrarlo. Este vejamen es tremendo, ya que nadie informa que la mujer podría resguardarse si ese matrimonio no termina bien, ya que en una separación y posterior divorcio, el hombre puede despojar de TODO a la mujer, ya que el hombre tiene la figura de JEFE en esa relación, una violencia desigual y machista, que puede verse bajo cualquier arista, salvo que haya sido instruida y la mujer se acoja a la figura de “PATRIMONIO RESERVADO” que es muy poco informado. Por ello, y para terminar de una vez con esta horrorosa torpeza poca solidaria para nosotras las mujeres, y darle paso a una EQUIDAD positiva, resguardada y  no excluyente para nuestro género, es que se necesita modificar con URGENCIA esta Ley.

Este proyecto de Ley ayudará a que AMBOS, puedan tomar la decisión correcta, y hacerlo antes, durante o después de la celebración del matrimonio. Y, si ninguno expresa alguna alternativa, el proyecto indica que la sociedad conyugal será administrada por ambos.

 

Quién ha pasado por un matrimonio bajo el régimen de SOCIEDAD CONYUGAL y posterior separación y divorcio, sabe que la intención no es proponer lecciones, ni mucho menos…Sólo decir que no se vive más que una sola vida, pero, por la simpatía, a veces es posible salirse de la propia piel y ayudar a que otra no lo pase tan mal como lo pasó una.

 Me siento solidaria de las mujeres que han asumido su vida independientes y empoderadas de sus propios bienes y acciones, y que luchan por lograr sus objetivos; pero eso no me impide, al contrario, interesarme por aquellas que, de un modo u otro, han fracasado y, en general, por esa parte de fracaso que hay en toda existencia va escrito esto…

Cariños, Lisset